Estacion Tropical

Bienvenido a este espacio de expresión. Los textos son parte de mis reflexiones diarias con relación a los eventos que más nos llaman la atención....desde lo politico, social, cultural...un poco de todo y algo de mucho...espero reacciones y sigas la controversía de aquí y de allá........

miércoles 22 de febrero de 2012

El Carnaval con esencia popular


Los noticieros locales de este miércoles de ceniza reportaron varios aspectos de la fiesta del carnaval que recién culmina en el país. En la ciudad de Las Tablas las reinas de calle arriba y calle abajo se encontraban en el tradicional topón de tunas con “cuetes” bajo acordes de tonadas de fuerte origen popular. La ciudad de Las Tablas muestra una cara del carnaval panameño, cosido y enjaretado bajo el abrigo de una larga y profunda tradición, mientras en Santo Domingo los valores del traje nacional son ensalzados con un orgullo profundo y auténtico.

El Jumbo Carnaval de la City dejó – por declaraciones del Ministro de Turismo - ochenta toneladas de basura que fueron producidas por el populacho encerrado entre vayas de ciclón e aceras inundadas de los olores fétidos de un malaire de charcas de aguas sucias. La producción del carnaval incluyó coronar al decadente personaje de Jumbo Man, quien reemplazando a Domitila y en medio de la celebración, elevaba oraciones al Altísimo mientras se meneaba junto, y en estertores vulgares, con la horda enardecida y borracha, perdida bajo el grito de agua, guaro y campana sin saber siquiera qué se celebraba.

Ningún noticiero reportó el desfile de polleras en la ciudad de Penonomé el domingo de Carnaval, donde por las calles del pueblo desfiló grupos de Congos, diablos de Portobelo, indígenas de las danzas del Cucuá, dragones de la comunidad China y una reina empollerada de la comunidad Judía de Panamá. Todo esto ocurre bajo el apoyo económico de empresarios de la provincia de Coclé y de una amplio apoyo ciudadano.

En Río de Janeiro el carnaval es sinónimo de música, ritmo y canto. El Carnaval se vende con paquetes de servicios hoteleros, acceso a la música y que permite al turista mezclarse-con disfraz incluido entre las filas de las tradicionales “escolas do samba”. La fiesta aporta enormes ingresos a la economía Carioca, actividad que califico como la empresa cultural más importante del Brasil. El Carnaval de Río es la expresión popular que se enriquece bajo la mano de una empresa privada que decidida, reconoce y valora el legado popular de la Samba. El carnaval resalta los valores brasileños, imprimiendo el sello de identidad y cultura, cosa que lo hace rico y diferente.

En Palmas de Gran Canarias el carnaval es organizado y promovido bajo la figura del Patronato del Carnaval, quien impulsa el reconocimiento de la tradición Canaria bajo el concurso de murgas. Las murgas adoptan dos modalidades, las adultas que se componen de agrupaciones de 25 a 55 personas mayores de 16 años y las infantiles compuestas por grupos de 25 a 45 niños menores de 16; se reconoce mediante un concurso, dos tipos de premios principales, el primero a la mejor Interpretación y el segundo el de mejor disfraz. El escenario es el Parque Santa Catalina con la participación masiva de ciudadanos en una gran cabalgata, los Mogollones y el Entierro de la Sardina. Estos elementos le otorgan vigencia, autenticidad y continuidad al Carnaval Canario.

En Barranquilla, acá cerquita, el Carnaval fue ha sido declarado patrimonio intangible por UNESCO (como si eso acá importara) como reconocimiento de una fiesta auténtica, de fuerte sabor popular y urbana. En Barranquilla la Marimonda, a diferencia del Jumbo Man de Panamá, tiene un origen barranquillero, se escribe en español y que en una combinación de primate y elefante, representa el espíritu del hombre nacido en Curramba La Bella: el que le gusta divertirse sanamente y que vacila a todos. El carnaval de Barranquilla es la puesta en escena y en la calle, de valores simbólicos y códigos pertenecientes a diversas manifestaciones culturales del Caribe colombiano generadas por el mestizaje que da origen a la actual población de esa región de Colombia. El carnaval Barranquillero es cumbia, es costa, es negro, es auténtico y es colombiano.

El Carnaval de la ciudad de Panamá ha sido abandonado a la suerte del mercado de las televisoras, las bandas y arengadores mediocres, ignorando el potencial de la riqueza cultural de las comunidades que conforman la mezcla urbana de Panamá. No ha reconocido ni incorporado la riqueza y creatividad de las bandas independientes por ejemplo, quienes en un posible derroche de lentejuela, pluma y musicalidad podrían imprimir identidad a la fiesta urbana. La riqueza cultural que incluye la música y el baile ha sido encasillada en tarimas estridentes limitando que el carnaval se derrame en lo urbano, dejando en el recuerdo de la memoria de aquellos que conocimos, las comparsas de coloridos y creativos disfraces.

Los tiempos eran otros cuando las plazas y las calles de la ciudad quedaban inundadas de serpentinas y confetis que alimentaban la fantasía del carnaval. El Carnaval de Panamá se puede constituir en una empresa cultural que tiene el potencial de reconocer lo auténtico, reforzando identidad, otorgando unicidad, forma y fondo a una de las celebraciones que más en serio tomamos los panameños.


Ver entrega publicada en prensa:
http://www.laestrella.com.pa/mensual/ediciones.asp

martes 17 de enero de 2012

La juventud, la educación y lo cotidiano como oportunidad para el cambio.

Hace días atrás he venido reflexionando, casi de forma permanente, sobre el cambio y la oportunidad de que tenemos en lo cotidiano para promoverlo. Me pregunto ¿cuál es la mejor forma de lograrlo y en que suelo esa semilla puede ser plantada? Apuesto a la juventud, a las oportunidades y a los agentes del cambio y a la palabra escrita. Destaco en este momento de crisis y desarticulación social en que estamos inmersos varios elementos que son meritorios de ser valorados.

La versión del noveno festival de Jazz de Panamá impulsado por Danilo Pérez y la Fundación del mismo nombre, la noticia de los avances del Biomuseo en Amador, otras menos sonoras, pero no por ello menos importantes, ocurren impulsada por la Fundación ECOAGUAS, centrada en las aguas y las gentes de rio Zaratí. Todas ellas relacionan los recursos y las actividades que impulsan y las relacionan con un potencial turístico que mira desde afuera, la riqueza y los valores de nuestra sociedad.

La primera de estas iniciativas tiene como eje central la música y los jóvenes, la segunda la educación a través de la comunicación orientada a la educación y la cultura. ECOAGUAS articula la participación de los jóvenes en Coclé con la academia, las instituciones y el sector privado para promover el desarrollo y la conservación de las subcuencas, marco natural y geográfico de uno de los espacios culturales milenarios más notables de la región. Todas estas empresas son resultado de personas y agentes locales que han creído en lo cotidiano como escenario del cambio y en las nuevas generaciones como los actores centrales. Todas ellas son traídas del empeño de personas y organizaciones, principalmente desde lo privado, con un sólido principio ético y de compromiso social y larga trayectoria en el país. Ninguno de los actores que promueven estas iniciativas tiene procesos pendientes en tribunales locales, no son acusados de peculado ni apropiación de bienes, ni tampoco de promover procesos en ausencia de transparencia y participación. Todas estas iniciativas están revestidas de transparencia, son inclusivas y apuestan en la juventud como principal agente de cambio y lo cotidiano como escenario para lograrlo; además, comparten en común el desincentivo consistente y desarticulado de la oficialidad de la gestión de la cultura en Panamá.
La música, los mares, los bosques, la historia cultural de Panamá es el tema de estas iniciativas y la Nación Panameña como base territorial de valiosos, diversos, únicos recursos humanos, culturales y naturales y los jóvenes objeto del trabajo. Tanto la Fundación Danilo Pérez, la Fundación Amador y ECOAGUAS celebran la diversidad que se llama Panamá, diversidad que viene siendo ignorada y dilapidada por los políticos y los actores de gobierno y que se valida en la expresión en sus mediocres decisiones.
La clase política y la expresión de gobierno identifican la ciudad, las instituciones, los recursos y el territorio como campo de batalla para satisfacer desmedidos apetitos personales y mezquinos propósitos. Siempre he afirmado que los viejos no nos ablanda el primer hervor y que los jugos de esos caldos son amargos; es entonces que la apuesta a la juventud, el fomento de la cultura y la educación, así como el derecho a la información y la participación son ingrediente claves para el cambio y en contrapunto, producir caldos ricos, fragantes y prometedores.

Las iniciativas privadas de desarrollo, cultura y educación deben ser promovidas desde las bases y lograr el apoyo incondicional de la institucionalidad, organización social que debe ser respetada, fortalecida en democracia y que sirva para cimentar las bases del progreso de Panamá con los jóvenes, para los jóvenes y desde lo cotidiano.

viernes 13 de enero de 2012

¿Quién le pide la renuncia a quien?

En el año 2010 se publicó articulo de opinión sobre lo que hemos visto ayer........



¿Quién le pide la renuncia a quien?
Orlando Acosta Patiño
opinion@prensa.com

La reciente noticia que anuncia la solicitud de renuncia por parte del Ejecutivo al alcalde del Municipio de Panamá puede ser considerada como otra aberración administrativa que toma visos escandalosos y parece que anuncia en cartelera el período más oscuro para la democracia y la institucionalidad en la historia de la sociedad panameña. No te pierdas este estreno.

Ya la Alcaldía de Colón fue impactada por una acción del Ejecutivo cuando la Gobernación de la provincia removió, con una resolución, al alcalde. ¿Vale más la firma de un Gobernador que los miles de votos de nuestros ciudadanos? ¿Es la elección de las autoridades por voto popular un ejercicio democrático? ¿Estamos hablando de la misma metodología que llevó al Presidente de este país al solio presidencial? ¿Qué diferencia tienen los votos de los colonenses a los votos del resto de los ciudadanos? ¿Qué clase de democracia estamos construyendo en este país? ¿Estamos claros cuál es el mensaje que nos envía el Sr. Presidente?

Los tiempos de dictadura militar de la década de 1970 será un vago recuerdo ante el legado que nos dejará el esfuerzo poco transparente e irrespetuoso de construir un Panamá mejor.

Para entonces, y como siempre, el eslogan del gobierno quedará en la memoria como otro hueco más, como el vacío que nos dejó el paso demoledor de la patria nueva.

Volviendo al tema de la solicitud de la renuncia del alcalde de la comuna capital, veamos que el fútil argumento es una ciudad sucia. Creo que la suciedad va más allá de Calidonia y Juan Díaz. Yo, también, la siento en el predio del hemiciclo legislativo entre los honorables y también electas autoridades.

Es este mismo grupo llamado “el legislativo”, quienes en su momento avalaron sin justificación y amparados, bajo otra aberración legislativa, el reconocimiento de la doble nacionalidad del señor alcalde.

En esa misma circunstancia mostraron sus colores verdaderos y no actuaron con respeto y abandonaron, sin dudar, el honor y la gala del honor democrático que los llevó a ocupar ese sitio en nuestra sociedad. El hedor no está en la basura, sino está en la abandonada ética de los políticos de este país. Ciudadano, por favor, recuerda.

No tengo la menor duda de que ahora también realicen los honorables otro numerito de artilugio o magia legislativa y esta vez nos preparen no un chorizo grasiento, al estilo ambiental, sino un indigesto plato con visos de full inconstitucionalidad y sazonado otra vez más con el ingrediente antidemocrático y favorito de inconstitucionales, para complacer al Ejecutivo y deleitar su paladar con otro plato con el mismo aroma y sazón al que ya se está acostumbrando.

Otra receta del libro oscuro de la cocina antidemocrática e inconstitucionalidad que edita el grupo de la política panameña. Estamos viviendo un periodo de violación de la institucionalidad del Estado. Estamos transitando por veredas peligrosas que atentan contra los esfuerzos, a sangre y recursos, que ha costado construir Panamá, como sociedad democrática. Estoy preocupado. ¿Te preocupa a ti? Panameño, al momento en que los proyectos mineros comiencen a anunciar pobreza y deterioro ambiental y la pérdida de nuestra biodiversidad, cuando el metro de Panamá, el relleno de Barraza y la construcción del Centro de Convenciones nos dejen sin mejoría de ciudad y la estela de riqueza desmedida por especulación de la tierra urbana nos deje sin aliento para subir a los vagones del progreso, ¿será entonces que reaccionaremos?

Cuando veamos las arcas y el patrimonio panameño en la bancarrota, tal vez sea tarde y nos demos cuenta de que nos dejamos robar nuestro patrimonio natural, social, financiero y económico por el autoritarismo democrático.

Nos daremos cuenta de que el bienestar colectivo no fue el móvil que dirigió nuestro país y seremos testigos, extemporáneos, de que la participación ciudadana fue otra quimera electoral y difícil de lograr.

Todo esto será parte del sueño que durmió en otra cama. Pesadilla que perseguirá a generaciones de panameños.

Seremos testigos de que el interés particular y la ignorancia nos dejan una herencia de Estado medieval que nos desvió de la oportunidad de consolidar la gestión ambiental y el fortalecimiento de la democracia por las veredas de un Estado moderno.

Entonces, ¿de quién será la responsabilidad de estos resultados? ¿Quién les pedirá la renuncia a los honorables diputados o al Presidente de esta República?

miércoles 11 de enero de 2012

Los Caobos de la Vía España y el Metro de Panamá.

El Metro de Panamá se identifica como uno de los proyectos de infraestructura de transporte urbano más importante del actual Gobierno; tendrá la capacidad de transformar el espacio, las relaciones sociales y las mentes de los ciudadanos de la capital. La primera línea del metro atravesará la ciudad desde Los Andes en San Miguelito hasta la plaza Cinco de Mayo. Cortará la historia de crecimiento y desarrollo de la ciudad. El tramo aéreo del metro transformará la imagen urbana mientras el subterráneo brindará a los usuarios una experiencia diferente a lo que hemos estado acostumbrados. Los usuarios del nuevo sistema de transporte desarrollarán una conducta distinta. Dejarán de pelear e ir colgado del estribo de un Diablo Rojo para llegar a su destino y no morir en el intento, para sincronizar sus viajes en los recorridos regulares de los vagones del nuevo sistema. Estaremos entre dudar si tirar los desperdicios por las ventanas a exhibir una conducta impecable en las estaciones del Metro. El Metro de Panamá propone una oportunidad y un desafío para cambiar hábitos, modificar conductas y transmitir conocimiento. Tendrá el potencial de transformar las mentes, educar y valorar la historia y los recursos de la ciudad.
Días atrás la noticia de la remoción de dos árboles de caoba maduros (swietenia mahagoni) en el sector de la Estación Iglesia del Carmen y su traslado al área del Canal trae a varias reflexiones sobre historia, vialidad y ambiente urbano.

Los dos árboles que fueron removidos frente al Hotel El Panamá al sitio de Ancón fueron parte de al menos unos quinientos de ellos que fueron plantados desde la Avenida Perú a lo largo del eje del antiguo Camino de Las Sabanas hasta los predios del antiguo supermercado Balboa en Rio Abajo. La iniciativa de siembra de estos árboles se pierde en la memoria urbana y en la gestión de hombres como Belisario Porras y Arnulfo Arias. Este conjunto de árboles fueron parte de una intención de arborizar y crear una propuesta de paisaje, que sumado a una vialidad, tenía como objetivo integrar los territorios de los nuevos barrios de la creciente Panamá. Los quinientos caobos proporcionaban vitalidad , color y aroma a las calles de la nueva Panamá.

Todos los habitantes de la ciudad que hemos circulado por la Vía España hemos podido ver y oler los gigantescos árboles alineados a lo largo de la avenida. Mucho de ellos han sido derribados para la construcción de estacionamientos, calles o simplemente han enfermado para finalmente desaparecer. Hoy día dos de ellos han tenido que dar paso a la construcción de la Estación Iglesia del Carmen del Metro de Panamá.
La futura Estación subterránea Iglesia del Carmen tiene el potencial de atrapar la esencia de los caobos de la Vía España para transformar y entregar entre sus pasillos y accesos información a quienes viajan sobre la historia urbana y ambiental de la creciente Panamá. Panamá la ciudad que hoy se transforma para satisfacer las necesidades y mejorar la calidad de vida de sus habitantes. La ciudad que sacrifica sus árboles de caoba para ser inmolados y de su roja madera puedan surgir formas y figuras de manos de la comunidad de artistas locales como un tributo a la más noble de las maderas tropicales. La estación subterránea Iglesia del Carmen podría hablar de las copas de los árboles, del perfume de sus flores mediante en una propuesta escultórica, estética y educativa que ayude a transmitir a los panameños y panameñas mensajes de conservación de los bosques, del valor de la ciudad, de la capacidad transformadora del hombre y de la necesidad de crear una conciencia de conservación y valoración de los recursos que nuestro país y nuestra gente tienen.

La Estación Iglesia del Carmen y todas las estaciones del Metro de Panamá tienen el enorme potencial de educar a nuestras gentes sobre los recursos de la ciudad de su historia cultural, urbana, social y ambiental.
No talemos un árbol y no tiremos abajo un edificio sin dejar que el suspiro de su muerte deje en el ambiente un perfume que haga trascender el esfuerzo permanente de construir, hacer ciudades y finalmente mejores panameños.

martes 27 de diciembre de 2011

Globos navideños, barbarie y anarquia

Las fiestas navideñas del 2011 en la capital del país terminan con un reflejo que deja en evidencia una sociedad primitiva y bárbara incapaz de discernir la ficción de la realidad. Una sociedad violenta, cruel e incompasible que atenta contra la dignidad propia y colectiva. Un Panamá que arrastrada por las calles de la ciudad se mostraba confundida y obnubilada por las luces de quimeras políticas. Panamá fue el escenario de una avalancha del populacho ávido de circo y de gobernantes dispuestos a dárselo, y con capacidad de disfrazar la farsa de diciembre con besos y saludos de políticos de dudosa compromiso social. Al espectáculo se le suma el vandalismo de los bienes comunes y la incapacidad de la Policía en el manejo de multitudes. Lo más irreal es la negación de lo verdad y dejar de reconocer la condición de deterioro y desarticulación social en que estamos inmersos.

Todo comenzó con el anuncio de un espectáculo de globos “como en otros países” y con ello, embobar al pueblo bajo el embrujo de la navidad para alejarnos de la reflexión de los escándalos de tierras y la compra de radares de seguridad bajo dudosos criterios de transparencia. El teatro de helio y su financiamiento se suman a las oscuras nubes de las donaciones privadas de las elecciones de los políticos que nos gobiernan. El desfile “nunca visto” se organiza sin medidas de seguridad, sin rutas de evacuación, sin la provisión de infraestructura de servicios para aliviar las vejigas y la basura que generó la multitud que se abalanzó, sin control, a las calles del “Dubai de la Américas” bajo la ilusión de un espectáculo navideño. No hubo Ley ni orden en las calles de Panamá el 26 de diciembre que pasó, dejando en evidencia el estado de anarquía que prosperó y que culminó la mañana siguiente con el extravío del niño Jesús en la Cinta Costera: suceso que corona como óbice la distorsión del origen de la celebración. Todo lo anterior deja en epifanía-y no precisamente divina- de la existencia de varios Panamás y de los resultados cuando estos confluyen en un mismo espacio y tiempo.
El Panamá bárbaro y anárquico queda registrado en los noticieros matutinos, en las planas de los diarios, en los comentaristas radiales y en la visión de los políticos; en las declaraciones de la autoridad y en las letras de otros como yo, que se dedican a escribir y mirar con horror en el espejo de la sociedad a la que pertenecemos.
Siempre he dicho que Panamá somos todos y que la gente somos nosotros mismos y que la posibilidad del cambio también está en nosotros y en la educación como instrumento del cambio, educación que nuestra sociedad se encuentra capaz de articular y ofrecer. Se encuentra en la ausencia de museos, en plazas y en parques. Está ausente en la promoción de la pintura, de la danza y del teatro como expresión de las artes. Está en valorar lo local frente a lo universal-y no precisamente hablo del cutarrismo homogeneizador de las expresiones folclóricas que no ven más allá del tamborito, la saloma y las reinas de carnaval.
Falta una propuesta integral de cultura, educación y conocimiento para elevarnos desde el estado de una sociedad primitiva y anárquica en la que estamos ahogados hacia una educada, integral y universal. Falta una propuesta de educación y cultura donde los políticos, los empresarios, legisladores y todos los actores articulen una propuesta generosa, profunda y comprometida más allá de la liviandad de globos que en sus estallidos ruidosos solo dejan vergüenza, basura y soledad.

viernes 16 de diciembre de 2011

La cara oscura de El Dorado de Panama


En entrega anterior hicimos una dura crítica a la que consideramos la política cultural en Panamá. (http://www.laestrella.com.pa/online/impreso/2011/05/25/los_oscuros_laberintos_de_la_politica_cultural_en_panama.asp) En aquel momento nos referíamos a la iniciativa que se hacía desde la institucionalidad oficial para modificar de manera inconsulta la normativa que regula los temas culturales en Panamá.

Esa entrega fue objeto de llamadas telefónica de los más altos administradores del sector cultura en Panamá, oportunidad que ofrecí para participar en ayudar a construir un proyecto de legislación cultural, invitación que nunca llegó por mano de los representantes del sector. Mientras, ocurrió la ruptura de la alianza, el naufragio de la Tusa Financiera en los jardines del Santo Tomás y el viraje de timón de la dirigencia política criolla, coyuntura que aprovechó la cultura para quedar doblada ante el azote de los vientos, para producir bajo el amparo de las negociaciones de políticos tránsfugas, la continuidad en la administración del sector. Nuevamente quedo demostrado que la cultura no importa a los mezquinos intereses de quienes dicen administrarla con entrega y dedicación.

Si no es así, fíjese que mientras usted duerme o va camino a Belén, la fase III de la Cinta Costera sigue su rumbo inconsulto, opaco y alejado de los intereses nacionales; señalamientos y críticas que motivaron también amenazas y hostigamientos de quienes pretendían la compra del patrimonio nacional y el lucro privado del fondo de mar; hoy los medios anuncian la aparición de El Dorado de Panamá, fantástico tesoro de orfebrería precolombina desenterrada en el sitio arqueológico de El Caño.

Este maravilloso descubrimiento se hace mediante el tenaz trabajo de arqueólogos y profesionales de esas disciplinas con el apoyo directo del Instituto Smithsonian y la National Geographic Society. De las entrañas de nuestro profundo Coclé, nuevamente el oro panameño vuelve a brillar con las luces más resplandecientes en el escenario mundial, sin que en Panamá el eco de esas voces de las autoridades responsables de la administración del patrimonio arqueológico panameño hayan tenido algo que decir. Mientras se descubre el Dorado panameño nadie habla de la huaquería en los mismos llanos de Coclé y de formas prácticas y racionales de contrarrestarla, lo que he llamado la cara oscura del Dorado panameño. Estos hechos muestran la triste realidad de que la política cultural, como se dijo una vez, duerme en otro lado.
El nivel e importancia de los hallazgos arqueológicos que anunció la National Geographic era motivo para que el Instituto Nacional de Cultura haya preparado –para ayer- un lanzamiento formal por todo lo alto y haber organizado una exhibición con el nivel que el descubrimiento amerita, para que en el llamado Singapur de América, fuésemos capaz de mostrar al mundo, que somos más que un crecimiento económico excepcional y sitio de negocios en las Américas, sino el lugar que alberga El Dorado de Panamá.
La no declaración de los responsables de la educación y la cultura dejan en evidencia oportunidad perdida de potenciar la educación y la investigación mediante museos y un trabajo comunitario para valorar los temas de nuestro pasado precolombino como algo válido; asunto realmente lamentable y medio para combatir la huaquería. Traer en relevancia la sofisticación artística y la creatividad, la organización sociopolítica compleja y el orgullo de pertenecer o ser descendientes de estos grandes señores podría dar otro sentido a lo que promueve el sector turismo que no deja en nuestras playas, sino basura, detritos para los pueblos y dineros para los dueños de los resort en la costa blanca panameña. El hallazgo de el Dorado panameño en el Caño es una oportunidad de educación y de orgullo para hacer ver al mundo que Panamá es más que en Canal, que el tamborito y un desfile de polleras.

Mientras se guarda silencio y nos hacemos cómplices de destrucción del patrimonio universal de Casco Viejo se ofertan en los espacios desahuciados del MARTA y los desvencijados salones del Santo Tomás, propuestas mediocres y de poca profundidad como reinados de carnaval, dinosaurios de plástico y exhibiciones que deshonran a genios como Da Vinci y Dalí. Todo lo anterior, entre ausencias, complicidades, desinterés e ignorancia queda demostrado que la política cultural panameña y la valoración y protección del patrimonio arqueológico y artístico panameño, sigue durmiendo, en profunda pesadilla, en otro lado.

Este articulo fue publicado en ediciòn de la estrella de panamá, el dia 8 de enero de 2012

http://www.laestrella.com.pa/online/impreso/2012/01/08/la-cara-oscura-de-el-dorado-de-panama.asp

jueves 15 de diciembre de 2011

Réquiem para un gigante.

Réquiem para un gigante. "Requiem æternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat eis".

El pasado 18 de noviembre de 2011 se desploma-de manera inesperada- uno de los gigantescos árboles de corotú en el área contigua al monumento de Goethals en las faldas de colina del edificio de la Administración de la Autoridad del Canal de Panamá. Este ciclópeo árbol, como centinela de carácter casi perpetuo, dejó de existir como parte del paisaje de uno de los lugares más emblemáticos en el área del Canal de Panamá. Bajo la generosa sombra de sus ramas importantes eventos de la historia canalera vieron la historia pasar: desde la ceremonia de la transferencia del Canal en diciembre de 2000 y forma retrospectiva, la marcha de los estudiantes panameños que una vez corrieron en reclamo de la soberanía sobre los territorios de la Zona del Canal.

No estamos seguros la fecha exacta cuándo fue plantado el grupo de árboles de corotú en el sector de El Prado, lo cierto es que éste es el conjunto urbano más sobresalientes del proyecto en la Zona del Canal, el cual fue diseñado y construido entre 1914-1915 por el Arquitecto Austin W. Lord durante el tiempo que se desempeñaba como rector del departamento de arquitectura de la Universidad de Columbia y arquitecto contratado para brindar servicios en la primera empresa canalera: la Comisión del Canal Ístmico. Por su carga simbólica y calidad urbanística –y de nuestra opinión- este espacio debe ser sujeto a un tratamiento especial que garantice su continuidad como conjunto urbano-natural de carácter histórico.

La altura del árbol caído se estimó entre unos 35 metros y su diámetro al momento de su desplome, podría ser abrazado por lo menos cinco hombres adultos tomados de la mano. Lo más notable de su característica era su frondosa copa la cual se extendía de manera notable sobre todo el espacio que ocupaba. Es poco probable que tengamos oportunidad de presenciar un evento como el que documentamos hoy. El árbol de corotú a quien dedicamos estas letras probablemente le tomó al menos unos noventa años para alcanzar su madurez completa.

El evento de la caída del árbol llama la atención sobre el mantenimiento y evaluación del estado y condición de sus hermanos y considerar la posibilidad de su rehabilitación o reemplazo, tarea que se integra a la agenda de especialista y planificadores del Canal. También se acaricia la siembra de un grupo de árboles emblemáticos para que bajo el dosel de sus sombras sean resguardadas los momentos futuros en que el Canal se consolide como eje del centro de transporte y logística mundial, y que nuestros nietos celebren y recuerden, a través del asombro de la naturaleza, la presencia y compromiso de los hombres y la mujeres canaleras del siglo XXI.

El Canal de Panamá y su aporte universal.

Los aportes por el desarrollo y operación de una ruta por Panamá tienen una dimensión local y universal. Al momento en que el istmo se vislumbra como el lugar para construir un canal que uniese los mares su destino fue declarado: Panamá es y será siendo lugar de encuentros y de grandes contribuciones.

Panamá es un lugar de diversidad biológica y humana donde el uso y manejo del agua toma dimensiones no imaginables, tareas que se funden de manera directa con el desarrollo del ingenio humano y que posibilitan la propuesta tecnológica para el tránsito de personas y mercancías. Finalmente la función de transito de gentes y cosas fue un tema de conflicto y el sustento que hoy ofrece importantes aportes financieros al país y cuya operación es resultado de un compromiso nacional y ejercicio democrático.

La primera propuesta que desarrolla la ruta utiliza como eje central la navegación y desarrolla un sistema de fortificaciones militares con la primera propuesta intermodal de una ruta que combinaba la navegación fluvial de río Chagres con un camino empedrado. La consolidación de Panamá como ruta de tránsito, junto con importantes eventos económicos desarrolla posteriormente un ferrocarril como medio de transporte; lo que finalmente termina con una propuesta de canal utilizando el agua como elemento central para su diseño y operación.

El proyecto de canal generó aportes en el campo de salud pública, al validarse aquí, metodologías para el saneamiento y el manejo del mosquito y controlar la fiebre amarilla. Por el diseño hidráulico extensas áreas fueron inundadas, produciendo espacios para centros de investigación dedicados exclusivamente a la dinámica de los trópicos: desde entonces la isla de Barro Colorado hace importantes contribuciones a la ciencia de los trópicos.

Las excavaciones de la ampliación han abierto nuevos paradigmas para la paleontología y la geología, así como referencias para interpretar el resultado del extraordinario intercambio biológico de las Américas y que explica por qué la separación de aguas oceánicas hace variar el clima del planeta, Europa se calienta y probablemente, aparecen los primero homínidos en África. Panamá, sus tierras separadas y sus aguas unidas son un evento único y extraordinario.

Como parte del ejercicio técnico de un Canal ampliado se plantea la reutilización del agua mediante un diseño de tinas de reciclaje. El Canal y su gente transforman el agua en un medio para generar conocimiento y riqueza a nuestro país. Esta propuesta tecnológica redefine las relaciones comerciales del mundo y establece la readecuación de los principales puertos e infraestructura de servicios de carga en América, Asia y Europa, tema para que el “Container Supply Chain Americas 2011” reuniese en noviembre pasado a más de 300 expertos de la industria marítima internacional. El administrador del Canal, Alberto Alemán Zubieta, resaltó los avances del programa de ampliación la importancia del país como un elemento clave en la cadena del comercio mundial y en el cual “Panamá está a punto de convertirse en el hub logístico y de transporte de las Américas. Con la expansión del centenario Canal de Panamá, estamos creando una nueva ruta de tráfico que duplicará la capacidad del Canal y permitirá el tránsito de mayor envergadura”.

Un comunicado de la ACP anunció que “durante la administración panameña, los aportes directos del Canal superaron los 6,576 millones de balboas, entregando este año un ingreso record de 1,043 (mil 43) millones de balboas”, lo que reafirma la capacidad de los panameños para administrar con eficiencia y obtener mayores beneficios de una de las principales rutas del comercio marítimo mundial.

De lo anterior, surge la recomendación directa de que el asunto de Canal y el manejo del agua deben ser asumidas por los ciudadanos, políticos y planificadores como un asunto prioritario. El agua debe ser el eje central de una política de Estado a largo plazo donde la conservación de los sistemas naturales de bosques y suelos en la Cuenca del Canal debe ser garantizada para dar continuidad al único proceso de generación de conocimiento, riqueza y sostenibilidad social. Lo anterior justificó la cuenca del Canal y la ACP como anfitriones de la comunidad científica mundial en el foro HELP, el cual, convocado por el Programa Hidrológico Internacional de UNESCO y en donde expertos de más de 40 países del mundo reconocieron la importancia del agua para la economía, la política y la gente.

El Canal de Panamá y la cuenca hidrográfica que produce el agua hacen posible el crecimiento económico, generación continua de conocimiento técnico y científico, y su manejo debe ser hecho con responsabilidad y lejos de los planeamientos de la política local para reafirmar la confianza depositada en manos de los hombres y mujeres panameñas para que su manejo siga entregando sus frutos y aportes a Panamá y al mundo.

Urracá el hombre, el bronce, la moneda y el parque

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Una mañana de este año de 2011 conversaba con Francisco Changmarin motivado por obtener referencias e información sobre mi ti bisabuela, María Vargas Vda. de Contreras a quién él llamó, por su carácter y temple, la nieta de Victoriano, cuando surge el tema de Urracá y de cómo un grupo de jóvenes veragüenses recupera el bronce, desde los predios de la Exposición, a su actual emplazamiento. Me confió y repitió como otros, el cuento de cómo llegó el bronce del indio Urracá a Santiago de Veraguas y de cómo se emplaza este símbolo de la resistencia indígena en los jardines de la Escuela Normal de Santiago. El evento fue resultado- sin duda alguno- y como veremos más adelante, de la sumatoria de una serie de visiones y acciones personales; de intervenciones políticas en las décadas de los años veinte-treinta del siglo pasado. Este texto se dedica a los antecedentes del nombre del hombre, a los gestores de la memoria nacional, al símbolo en el cobre de la moneda y al espacio público que honra al nombre de Urracá.

El Parque Urracá en el barrio de Bella Vista se encontraba muy próximo al sitio de embarque de ganado y mercancías de la ciudad de Panamá por allá por las primeras décadas del siglo pasado. El tránsito de cabotaje mantenía el intercambio comercial entre la capital y los centros de producción y acopio de los puertos como Mensabé, Aguadulce, Mariabé y otros más que tocaría investigar para interpretar sobre el laberinto de los hechos que regresaron al indio desde la ciudad a las sabanas que una lo vieron vez recorrer.

La playa de desembarque y el hoy Parque Urracá se encontraban muy cerca el uno del otro y el nombre de Urracá le valió al parque su nombre por el emplazamiento del bronce que honra al personaje mítico de la resistencia indígena. Esta acción se debe a hombres como Belisario Porras, Octavio Méndez Pereira y Alejandro Tapia y al escultor italiano Ulderico Conti, todos ellos que un contexto temporal, y una visión de sociedad deseada, articularon una ejecutoria que hoy seguimos en ausencia de registro oficial, en un rastro casi imposible.

La reivindicación de la figura indígena toma la expresión en un bronce, también como parte del imaginario literario en las historias del Dabaibe y posteriormente como símbolo en monedas panameñas; los Scouts lo honran con la condecoración a los hombres panameños de servicio público y comunitario.
Hoy Urracá, el indio, el bronce y el parque hacen ruido al anunciar la adjudicación de fondos públicos para la remodelación del parque en el antiguo barrio de la Exposición.

El parque Urracá es reconocido por generaciones de panameños y panameñas como uno de los pocos equipamientos urbanos de carácter público que existen en la ciudad de Panamá. Es un espacio de alta significación entre los habitantes de la ciudad y como vemos responde al nombre de otro panameño cuyo simbolismo nacional se encuentra profundamente arraigado. El parque Urracá fue el trencito que recorrió sus aceras, los paseos a lomo de ponis, el carrusel de elefantes voladores y el payaso tragón de papeles. El parque guarda el eco de las risas y las mil memorias de niños y padres orgullosamente domingueros.

El anuncio de su próxima y millonaria intervención por el Municipio de Panamá, amerita que la misma sea hecha considerando los elementos que articulan este patrimonio, que forma parte del imaginario popular panameño. El diseño e intervención del Parque debe ser un proceso transparente y ojala objeto de un concurso público cuyas bases aludieran al significado del hombre panameño, a la resistencia indígena, a la moneda y finalmente a la memoria de este elemento patrimonial.

La intervención del Parque Urracá no debe ser el resultado de otro mamotreto urbano que desmerite la memoria urbana y nacional. La remodelación del Parque Urraca es un asunto de interés público y de carácter patrimonial y por ello la discusión sobre su mejora debe ser de consulta amplia y cuyo resultado refuerce la permanencia del significado al nombre, al hombre y a las historias que honra.

miércoles 14 de diciembre de 2011

Arte, Monumentalidad y Espacio Público

2011-12-12 En el pasado agosto, a pesar de los estragos del huracán Irene, fue inaugurado en la ciudad de Washington el memorial que honra la figura del Dr. Martin Luther King. El pensamiento y ejecutoria de este hombre lo ubica como uno de los activistas afroamericanos más importantes en la historia de los derechos humanos. Bajo este evento, la figura del Dr. MLK toma escala y reconocimiento no solo en EE.UU., sino en el mundo entero. Mediante estas letras me hago eco de este suceso de escala mundial y referencia importante en el reconocimiento de los valores universales.

El memorial de 30 pies de alto fue esculpido sobre una roca de granito y comparte la monumentalidad del Mall en la ciudad de Washington junto a figuras como Thomas Jefferson, Abraham Lincoln y Franklin D. Roosevelt. El encargo fue ejecutado por el renombrado escultor chino Lei Yixin, cuya controversial designación fue blanco de algunos grupos de artistas estadounidenses, bajo el argumento de que éste debió ser ejecutado por un norteamericano y no por un chino. La escultura fue acompañada del diseño arquitectónico Ed Jackson.

El monumento es flanqueado por elementos de agua, árboles y piedra, donde están esculpidas algunas de las frases más célebres del defensor de la comunidad negra en Estados Unidos. En medio del monumento se erige la ‘Piedra de la Esperanza’, de donde emerge el perfil de King, con los brazos cruzados, mirando al horizonte.

Los criterios de diseño de esta intervención fueron establecidos y regulados por The Commission of Fine Arts, instancia organizada en 1910 por un Acto del Congreso. Se encarga de asesorar al presidente y al Congreso y a los tomadores de decisiones para mantener y conservar los criterios estéticos y urbanos del Distrito de Columbia. Los miembros de la Commission son nombrados por el presidente, por un período establecido, con posibilidades de reasignación.

La gestión del memorial tomó 27 años, y por decisión del Congreso, en 1996, se inició la acción de recaudación de fondos y discusión sobre la escala, contenido y detalles monumentales. Fueron gestores de esta empresa congresistas, senadores, miembros de la sociedad civil, quienes reconocen la trascendencia del pensamiento del Dr. MLK. El presidente Obama en el discurso inaugural, puso en contexto la importancia del Memorial, al imaginar a su pequeña hija preguntar en un futuro ‘¿por qué está este monumento aquí, qué hizo este señor?’. La respuesta se hace obvia y el pensamiento del Dr. MLK , eterno.

En resumen, el reconocimiento de la figura de un hombre de valores universales se hace bajo el emplazamiento de un memorial en un espacio público mediante la asignación de recursos y la gestión e intervención de políticos, estadistas y sociedad civil. La ejecución, por artistas de reconocimiento mundial y bajo el marco de criterios estéticos y urbanos que fueron respetados. Estos elementos insertan al Memorial del Dr. MLK en un contexto urbano de alto valor y eleva al más alto reconocimiento social la proyección de su pensamiento. Las ciudades honran la memoria de sus hombres con intervenciones eternas, perpetuas y de calidad.

Esta entrega alude al deterioro y decadencia de las propuestas y monumentalidad y espacio público de nuestras ciudades, reduciendo las propuestas a un resultado desarticulado y de pobreza absoluta. La última expresión la toma el uso del plástico para que parezca y no sea bronce. Nuestra ciudad de Panamá demanda el ejercicio de políticos, estadistas, empresarios y sociedad en general para que aporten a enaltecer los valores y el pensamiento de aquellos hombres y mujeres que han hecho de este país un lugar diferente. La conservación monumental, la atención de los criterios estéticos y urbanos es una necesidad creciente que dice del logro de otros niveles de desarrollo, crecimiento y evolución social de Panamá.